domingo, 25 de marzo de 2012

Domingos 11 y 25 de marzo de 2012

SALIDA DEL DOMINGO 11 DE MARZO DE 2012.

domingo, 11 de MARZO de 2012 (9:30h) 
 Distancia
Tiempo


Veloc media total
2ª JORNADA


horas
 minutos
segundos

En GRUPO

      58,890  
2
27
50
      23,901  
máxima 60,310 km/h

media según máquina 23,900 km/h
tiempo total 300 h 25 min
Km total 7.724


Tercer domingo de cuaresma. De camino a la salida me crucé con Jose-Luis, Queiruga y Juan y sin llegar a firmar empecé con ellos que se escapaban cinco minutos antes que el resto.
En el cruce de Ajalvir a Paracuellos ya nos cogió el grupo y empecé a ir con la lengua fuera. La bajada de Paracuellos es peligrosa y se me iban muchos. Nacho nos seguía como cochero-escoba. Llegamos a Fuente el Saz para girar en dirección Sur hasta Cobeña, donde llegué de los últimos. Tomé café y la salida explosiva camino de Daganzo, subida incluida, me dejó el último. Solo pude adelantar a Pichín a quien esperé en la cima y a la vista del ritmo que había por delante decidí llamar por teléfono a Nacho para decirle que no nos esperara porque Pichín y yo nos íbamos a Ajalvir para llegar Torrejón.


SALIDA DEL DOMINGO 25 DE MARZO DE 2012.

domingo, 25 de marzo de 2012 (9:30h)
 Distancia
Tiempo
Veloc media total
Veloc media parcial
3ª JORNADA


horas
 minutos
segundos


En grupo

      34,720  
1
15
18
      27,665  
      27,665  
  
      40,000  
1
28
18
      27,180  
      24,369  
  
      50,000  
1
45
29
      28,441  
      34,918  
  
      60,000  
2
3
0
      29,268  
      34,253  
  
      70,000  
2
20
0
      30,000  
      35,294  
Neutralizado  
      76,000  
2
34
34
      29,502  
      24,714  
máxima 51,750 km/h




media según máquina 29,570 km/h
tiempo total 303 h 18 min




Km total 7.807


Quinto domingo de cuaresma. Salimos casi una treintena de ciclistas. Tenemos al gran Alejandro como conductor.
La manada era compacta durante el trayecto que nos llevó a Ribatejada, con algún corte momentáneo merced a los toboganes existentes a la salida de Daganzo.
En Ribatejada y a poco de la parada del café el grupo se fracciona y yo quedo en la zaga con otros compañeros. En Torrejón del Rey paramos a tomar el café.
Tras la vitualla nos dirigimos a Villanueva de la Torre en una subida corta pero empinada donde el grupo se disgrega en dos secciones: Sección galgos con los campeonisimos; y sección cinturas anchas donde marchamos los ciclistas de edades de cuarenta años en adelante y con peso específico alto (muy superior al de las modelos de la pasarela Cibeles). Entre los componentes de este grupo están Francisco Morente, Miguel, Carlos Bracle, Martín, Seve, Andrés, Antonio, Jose-Luis Conde y algún otro que no recuerdo en este momento. Dado que el perfil no tenía muchas cuestas, la velocidad media fue creciendo de suerte que a los setenta kilómetros, llegando ya a Torrejón, la media era de 30 km/h.
Finalmente a poco de subir la cuesta del río Henares en la entrada a Torrejón por la carretera de Loeches, eternamente en obras, atravesé un bache que provocó un pinchazo en mi rueda trasera. Alejandro me entregó una rueda trasera del coche de apoyo y ya en Torrejón, cambié la cámara y devolví la rueda.


lunes, 27 de febrero de 2012

SALIDA DEL DOMINGO 26 DE FEBRERO DE 2012.


domingo, 26 de FEBRERO de 2012 (9:30h)
 Distancia
Tiempo
Veloc media total
1º JORNADA

horas
minutos
segundos

En SOLITARIO
      80,000  
3
10
0
      25,263  


Primer domingo de cuaresma. Tras mi última salida oficial en octubre de 2011 y solo un entrenamiento el 31 de diciembre de 2011 (sábado San Silvestre) retomo la bicicleta.



Dado que mi estado es muy pobre para discurrir con la grupeta decido adelantar mi salida media hora. Así a las 9:30 horas parto hacia Ajalvir. En esta primera localidad de la ruta comienza a caer gotas de agua desde el cielo. Creo que en lo que va de año no ha llovido en todo el territorio de Madrid. Hoy parece que lo va a hacer pero finalmente el cielo se abre y continúo con la marcha.
Me había propuesto no pasar de 160 pulsaciones porque tanto en octubre, como en Nochevieja, habiendo llegado al umbral de mis máximas pulsaciones (191 aproximadamente) padecía mareos en casa por la tarde. Así me lo propuse y lo conseguí.
Por Fuente el Saz, Valdetorres y Talamanca iba muy a gusto. El giro a la derecha para tomar la carretera de El Casar me permite continuar a mi ritmo y doy caza a un ciclista que no hace ademán de seguirme. Sin embargo en la subida a El Casar éste me adelanta. Arriba paro a tomar café en la taberna habitual en dicho pueblo.
Diez minutos de descanso y continúo la marcha. Bajo a Ribatejada y a partir de ahí empiezo a sufrir. Como ya sabemos, esta carretera es un rompe-piernas y cada vez que llega un repecho corto, la bici se frena en exceso. Me obliga a meter el plato pequeño y no logro coger ritmo. A poco de llegar a Daganzo me adelantan tres ciclistas a lo que cogí rueda durante un par de minutos.
Finalmente llegue a Torrejón a las tres horas y diez minutos. Era la una del mediodía y mi pecho no se quejaba.
Espero que pueda coger la bici con más asiduidad.

lunes, 30 de enero de 2012

REFLEXIONES SOBRE LOS TRISTES SUCESOS ACAECIDOS EN LA CORUÑA EN LA MADRUGADA DEL DÍA 27 DE ENERO DE 2012.


Por Oscar Barbado Núñez


En la madrugada del viernes 27 de enero de 2012 unos estudiantes de la ciudad de La Coruña tras una noche lúdica y hedónica de disco-bares y consumo de bebida alcohólica decidieron darse un baño en la playa del Orzán de la venteada ciudad de La Coruña.
Conozco las aguas de Galicia y creo que son las aguas de mar más frías en que yo me haya bañado (No soy un asiduo de las costas por lo que si alguien conoce aguas más frías le creeré). Además esas aguas frías las he probado en el mes de julio, por lo que no quiero saber la sensación que ofrece ese agua en el gélido mes de enero.
Pues bien, los imprudentes estudiantes decidieron darse un baño. Debían de ser las cinco de la madrugada y había lo que llaman los entendidos “mar de fondo” es decir, que el oleaje provoca que meta al bañista mar adentro. Las banderas rojas o naranjas también hondeaban, pero la juventud de los estudiantes y el alcohol en sangre no les frenaron ante las señales de prohibición.
Parece ser que un estudiante recibió una primera ola que lo tiró de culo. Una segunda hola le tumbó y metió al agua. La tercera ola le arrastró hacia el mar. Cuando ya se palpaba el peligro alguien del grupo o bien los transeúntes, llamó al teléfono de emergencia 112. A la llamada acudió una pareja de funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía de paisano que estaban muy cerca. Estos agentes entraron al borde del agua para tratar de ayudar al muchacho. Posteriormente otra patrulla de policía nacional uni­formada se presentó en el lugar. Uno de estos agentes tomó como precau­ción atarse una cuerda a su cuerpo para adentrarse en las bravas aguas con el fin de socorrer al estudiante y a sus dos compañeros. La medida de seguridad resultó insuficiente y el mar (o la mar) lo introdujo en sus dominios.
El amanecer en La Coruña debió de ser muy triste. Se estableció un dispositivo de búsqueda en el que participan Salvamento Marítimo, Policía Nacional, Guardia Civil y Bomberos. Varias embarcaciones y un helicóptero “peinaban” la zona donde se les vio por última vez. Los familiares y los compañeros de estos agentes policiales permanecían en la zona a la espera de que se produjera el milagroso hecho de que apareciesen vivos. Algunos ciudadanos en silencio observaban con sus prismáticos para tratar de encontrar algún indicio que localizara a las personas desaparecidas. Sin embargo, alrededor de las diez de la mañana apareció el cuerpo del agente uniformado, D. Javier López López. El mazazo para los familiares debió de ser terrible y desde luego las esperanzas de encontrar al resto de desaparecidos con vida se reducían, por no decir que se perdían.
Al momento de redactar este escrito (22:44 horas del día 27 de enero de 2012) no ha aparecido ningún cuerpo más. Desde luego ya no queda esperanza de que aparezcan con vida, pero es muy doloroso pensar que no aparezcan ni siquiera los cuerpos de estas personas.
La función policial y la vocación policial conllevan la obligación de sacrificarse por los conciudadanos, por el pueblo al que ellos mismos pertenecen. En los últimos tiempos las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado suelen ocupar espacio en periódicos y en informativos de radio y televisión para dar a conocer una cara a la vez que necesaria, ingrata como es la labor de orden. Orden es una palabra que en estos tiempos de democracia acomplejada nadie se atreve a pronunciar (y cuando digo nadie no exagero). La policía es una fuerza de orden. Es la fuerza legítima frente a la ilegítima. La Ley Orgánica que regula esta institución básica de cualquier Estado que quiera definirse como tal, no se tituló como Ley Orgánica de Fuerzas de Orden Público, como hubiese sido conforme al lenguaje que utilizaba el pueblo español en el momento de su promulgación sino que se tituló como de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (LO 2/86). No tengo nada en contra del título de la Ley, pero como digo la policía (la parte de nuestro pueblo legitimado para usar la fuerza y las armas) es la fuerza de Orden Público cuya consecuencia inmediata es la seguridad para la población.
Precisamente hoy veíamos en televisión cómo un joyero se defendía con un palo de madera en su establecimiento de Humanes (Madrid) frente a un atracador que esgrimía un cuchillo y cómo un agente de la Guardia Civil lo reducía para llevarse detenido al caco (espero que al joyero no le empapelen por poseer un bate de madera en su establecimiento, pero no me extraño de nada).
Volviendo sobre el desgraciado hecho de La Coruña hay que agradecer y homenajear a los policías su labor (mal pagada, conforme ha quedado evidenciado). Como escribía al principio, la policía tiene obligación de sacrificarse, sin embargo por salvar a uno han muerto cuatro: el que requería auxilio y tres auxiliadores. Es evidente que es mejor que se ahogue uno a que se ahoguen cuatro, pero si el policía no es un mero funcionario sino que además lleva en su ser la vocación policial es muy difícil ponderar fríamente esa situación.
El patrón de los miembros del Cuerpo Nacional de Policía es el Santo Ángel de la Guarda. Como se comporta el Angel Custodio quisieron comportarse estos tres agentes con el estudiante imprudente y ello porque lo demandó el honor y obedecieron; lo requirió el deber y lo acataron. Con su muerte dieron un ejemplo de valor, honor, patriotismo y sacrificio en un tiempo en que la sociedad española está inmersa en el miedo que provoca esta crisis económica que amenaza con el hambre a nuestro país. Hoy estos policías son un ejemplo caridad cristiana y de profesionalidad policial.
Si el grano de trigo no muere en la tierra es imposible que nazca el fruto, aquel que da su vida para los demás tendrá siempre al Señor.
Descansen en Paz. Amen.
Torrejón de Ardoz, a veintisiete de enero de dos mil doce.

VIDEO DE LA NOTICIA:

Sábado, 28 de enero de 2012. Continuando con el escrito anterior,  los nombres de estos tres ejemplos de servidor público llevado al extremos son los siguientes:
- JAVIER LOPEZ LOPEZ, policía cuyo cuerpo es el único aparecido hasta el momento. Se le otorga la Medalla al Mérito Policial a título póstumo.
- JOSE ANTONIO VILLAMAR VÁZQUEZ.
- RODRIGO MASEDA LOZANO.
El nombre del estudiante desaparecido es TOMAS VELICKY, tenía 23 años.
Siguiendo con mi reflexión de ayer, me llama la atención la actitud de estos tres policías españoles en comparación con el capitán del buque crucero Costa Concordia, naufragado frente a la costa de la Toscana (Italia) hace unos veinte días, el cual, fue uno de los primeros en abandonar el buque dejando atrás a la tripulación y al pasaje. El capital tenía obligación de permanecer en el barco hasta que no se desalojase al último pasajero. Estos policías, sin ser profesionales del socorrismo playero, se sacrificaron más que como policías como personas, como cristianos.

Por otra parte se detecta un problema civil para los herederos de los policías cuyos cuerpos no han sido hallados. A efectos de MUFACE o Seguridad Social espero que la Administración sea capaz de iniciar el pago de las pensiones de viudedad y orfandad (desconozco si estos agentes eran casado y/o padres de menores). Ante el carid de los hechos, es necesario entender que los hechos son subsumibles en el apartado 2º del artículo 194 del Código civil (desaparecidos por inmersión en el mar). La declaración de fallecimiento judicial (y por tanto, la posibilidad de poder aceptar herencias, vender bienes del desaparecido, etc… ) requiere del transcurso de tres meses desde el fatídico viernes, 27 de enero de 2012. De no apreciar la autoridad judicial la posibilidad de aplicar este precepto entonces no se podría obtener la declaración de fallecimiento hasta el transcurso de diez años desde su desaparición.



Lunes, 6 de febrero de 2012. El día 2 de febrero de 2012 fueron encontrados los cuerpos de los agentes Rodrigo Maseda Lozano, de 35 años,y de José Antonio Villamor, de 34 años , después de una intensa búsqueda a lo largo de la última semana. Permanece sin localizar el joven Tomas Velicky, natural de Bratislava (Eslovaquia) y nacido en el año 1988.

Viernes, 24 de febrero de 2012. El domingo, 19 de febrero de 2012 fue hallado un cadaver que la parecer correspondía a Tomas Velicky.

A continuación muestro el reportaje de Informe Semanal de RTVE.

lunes, 2 de enero de 2012

Salida del sábado 31 de diciembre de 2011 (festividad de San Silvestre), día de Nochevieja.

Tras un parón de más de dos meses (22 de octubre fue mi última salida), aprovecho la mañana de cielo despejado para vestirme de largo, con cubreorejas, riñonera y guantes para coger la bici.
Doy presión a los neumáticos para evitar pinchazos.
En solitario me dirijo a Ajalvir, Cobeña, Daganzo. El circuito, ya conocido para mí, ofrece la dificultad de subir cuestas cortas pero empinadas y bajar frente a un viento frío.
Al bajar a Cobeña e iniciar la subida a Daganzo el pecho me oprime bastante. No se si será mi corazón o el frío, pero aflojo ritmo, meto el tercer plato y a diez por hora subo a la cúspide para bajar a Daganzo. Desde esta población me dirijo a Ajalvir donde la rampa que empieza a la altura del cuartel de la Guardia civil me frena el ritmo con ímpetu. Llego a Ajalvir y apenas tengo ganas de seguir. Me comprometo conmigo mismo a subir hasta la rotonda de la M-100 y dar la vuelta a casa.
Feliz año 2012.
Al final salieron unos treinta y cinco kilómetros y empleé casi hora y media. En casa tras la ducha y la comida sentí ciertos mareos. No sé si padezco del corazón o estoy para retirarme de este deporte que cada día me produce más disgustos que satisfacciones.
Torrejón de Ardoz, a primero de enero de dos mil doce.

Óscar Barbado

domingo, 23 de octubre de 2011

Salida del sábado 22 de octubre de 2011 (festividad de Santa María Salomé).











Domingo, 22 de octubre de 2011 (10:00h).
33º JORNADA.
En solitario
Distancia
Tiempo
Velocidad media total

Velocidad media parcial


horas
 minutos
segundos



10,000
0
20
48
28,846  

28,846  
20,000
0
44
2
27,252  

25,825  
30,000
1
4
53
27,742  

28,777  
40,000
1
22
49
28,980  

33,457  
40,770
1
24
48
28,847  

23,294  
máxima 55,420 km/h

media según máquina 27,460 km/h

Salida del sábado 22 de octubre de 2011 (festividad de Santa María Salomé).

El único motivo que me impulsó a salir el sábado en solitario fue el pronóstico del tiempo que desde el viernes a primera hora de la mañana daba lluvias para el domingo y el lunes. Así lo decían los informativos de radio, televisión e Internet, por lo que decidí salir en sábado.
A primera hora de la mañana hacía fresco, pero como a mediodía ya suben las temperaturas como para ir en manga corta, me puse de corto y me eché manguitos y chaleco.
Partí hacia Ajalvir. Sabía que tenía que estar poco sobre la bici porque había de salir con la familia a comprar, así que el plan de entrenamiento era de llevar la poca cadencia de pedaleo para hacer fuerza ya que iba a ser una marcha corta. Desde Ajalvir subí hacia Cobeña y de Cobeña fui a Daganzo. Se trata de un “circuito” de unos once kilómetros, en el que hay dos repechos cortos pero que sirven para calentarse. Di un par de vueltas y desde Ajalvir marché a casa. Hora y media aproximadamente, pero eso es mejor que no haber cogido la bici en todo el fin de semana.
Sin embargo, llegó el domingo. Amaneció el cielo con nubes y claros, sin embargo a las diez de la mañana no llovía; a las doce y media no llovía, bajé a la calle a Misa. A las tres tampoco llovía. Por la tarde bajé a dar un paseo con las niñas y no llovía. A las diez y veinte minutos del domingo, momento en que redacto este escrito, tampoco llueve. Los del pronóstico del tiempo nos han engañado. Ha hecho un día muy bueno para haber salido con la grupeta y sin embargo, fiado de los informativos me he quedado en casa. Para mayor escarnio, dice la televisión que hay veintidós provincias en alerta por fuertes lluvias. Parece mentira que después de más de cuatro meses sin llover, cuando parece que lo va a hacer (y aun no lo ha hecho) resulta que tenemos a media España en Alerta por lluvias. En alerta por lluvias cuando se acerca una borrasca normalita ¿Eh? ¡Qué no estamos ni ante la gota fria, ni ante el niño ni la niña, ni la madre que los parió!

Torrejón de Ardoz, el mismo día veintitrés de octubre de dos mil once a las veintidós horas y treinta minutos.
Fdo: Oscar Barbado