Estimado lector, vidente u oyente:
En esta página del cuaderno comento la salida del domingo, 12 de JULIO de 2026.
Tiempo de verano.
En el video trato la salida del día y noticias de la semana.
VIDEO DE LA JORNADA.
**
Minuto 0:40 saludos e inicio de este XV domingo del tiempo ordinario. Menciono al San Andrés Wouters
FOTOS, MAPAS Y PLANOS.
Redondo
define a hombres y mujeres como «especies distintas» y pide ayudar al género
masculino a «evolucionar»
La ministra de Igualdad
alega que la masculinidad tradicional todavía permanece «anclada a unos
privilegios» que acaban siendo perjudiciales al negar la debilidad y los
sentimientos
Share Article
La ministra de Igualdad, Ana Redondo, durante la Jornada
'Más orgullo menos odio' en la Sala Ernest Lluch del Congreso de los
Diputados.
La
ministra de Igualdad, Ana Redondo ha
expresado este jueves que hombres y mujeres son «especies radicalmente
distintas, que no tienen mucho que ver» y ha pedido ayudar para
«evolucionar» al género masculino en materia social y emocional.
Según
ha expresado en uno de los cursos de verano que organiza la Universidad
Complutense de Madrid en San Lorenzo de El Escorial, el género
masculino permanece todavía «anclado en unos privilegios» que acaban
siendo perjudiciales al negar la debilidad y los sentimientos.
«Nosotras nos hemos liberado de estereotipos, nos hemos incorporado al mercado laboral y a los cuidados, pero ellos creo que están todavía anclados en unos privilegios que tampoco lo son tanto, porque el negar los sentimientos o la debilidad es muy perjudicial para cualquier ser humano», ha esgrimido.
En
una conferencia en la que se han discutido distintos puntos que ocupan al
Ministerio que dirige Redondo, uno de los temas más destacados ha sido el de la explotación
sexual. En este sentido, la titular de Igualdad, ha calificado la
prostitución como la «forma de patriarcado más aberrante» y una
vulneración flagrante de los derechos humanos.
Ha
rechazado que se la defina como el «empleo más antiguo», ya que, en realidad,
se trata de la «esclavitud más antigua del mundo». Apoyándose en datos de una
reciente encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), ha
recordado que el 80% de la población española considera la prostitución
una forma de violencia, expresando que una democracia «digna» no puede
permitir que esta actividad se desempeñe.
Respecto
a la raíz de la desigualdad, Redondo ha señalado a las construcciones
«filosófico-religiosas» que han situado históricamente a la mujer en
una posición de «subordinación», utilizando mitos como el de la
«costilla de Adán» para justificar una inferioridad.
Esta
visión contrasta con su análisis de las sociedades prehistóricas, donde, según
ha citado, las funciones de hombres y mujeres tenían el mismo valor social y el
poder se repartía de forma «prácticamente paritaria» antes de que la
interpretación religiosa «globalizara el machismo». Además, ha expresado
que la figura de la mujer ha sido desplazada de su condición de
ciudadana para ser tratada prioritariamente como una «consumidora».
Según sostiene, el sistema económico actual ha construido un relato en el que
la belleza se presenta como el «arma» principal de las mujeres, situando la
juventud y el atractivo físico como sus únicos «poderes femeninos».
Preocupación
en el ámbito de la inteligencia artificial
En
cuanto a cultura actual, la ministra ha alertado sobre el impacto de un
reggaetón «absolutamente machista» y «altamente sexualizado» que sitúa
a las jóvenes en posiciones de inferioridad y utiliza el cuerpo femenino como
un medio. Además, ha extendido esta preocupación al ámbito tecnológico,
advirtiendo de que la inteligencia artificial se nutre de datos y experiencias
previas de carácter patriarcal. Ante este escenario, ha reclamado una «responsabilidad
histórica» para educar a la IA en igualdad y combatir los sesgos algorítmicos.
Al
ser preguntada por la importancia del Ministerio que dirige, Redondo lo ha
tildado como un «ministerio Guadiana», denunciando que su existencia e
influencia dependen de la ideología política del Gobierno, lo que genera una
falta de continuidad en los equipos funcionariales. En relación a esto ha
indicado que la «transversalidad» es un «problema» ya que la Igualdad siempre
va relacionada con algo, por lo que para ejercer sus políticas siempre depende
de otras carteras ministeriales para ejecutarlas. Ha reconocido que este hecho
«quita agilidad» a la gestión, ya que sus prioridades no siempre coinciden con
las de otros ministerios, aunque ha reafirmado que el que dirige es
«imprescindible» para España.
Ana Redondo corrige a
Linneo
6 de julio de 2026
Hasta hace poco tiempo se ha discutido si los
neandertales y los Homo sapiens se cruzaron y tuvieron descendencia fértil. La
hibridación entre estas especies ofrecía materia para un debate que excedía
ampliamente el ámbito de los laboratorios. Sin embargo, en el genoma de las
poblaciones europea, asiática y americana nativa permanece entre un 1% y un 2%
de ADN neandertal. El porcentaje baja prácticamente a cero entre los
subsaharianos. La razón es que el ayuntamiento carnal interespecie se
dio en Eurasia hace, al menos, 140.000 años. Según parece, la coyunda se dio
mayoritariamente entre varones neandertales y mujeres Homo sapiens.
Antes de que se conociera esa fusión de especies, en
1758, Carlos Linneo dio a los seres humanos el nombre científico
Homo sapiens. El naturalista sueco otorgó esa denominación tanto a los varones
como a las hembras. Sin embargo, más de dos siglos y medio después, la Ministra
de Igualdad de España ha roto esa unidad durante intervención en el curso de verano
organizado por la Universidad Complutense en San Lorenzo de El Escorial.
Concretamente, Redondo dijo que los hombres y mujeres son especies
«radicalmente distintas que no tienen mucho que ver». Mientras los cimientos de
la taxonomía se tambaleaban, doña Ana prosiguió desarrollando su novedosa
teoría. Generosa, en un inesperado giro de tuerca del darwinismo, pidió que a
los hombres se les ayudara a «evolucionar». Como contrafigura de la especie
masculina apareció la femenina que hace tiempo se ha «liberado de
estereotipos». Las mujeres, dijo, «nos hemos incorporado al mercado laboral y a
los cuidados, pero ellos creo que todavía están anclados en unos privilegios
que tampoco lo son tanto, porque el negar los sentimientos o la debilidad es
muy perjudicial para cualquier ser humano», sea este de la especie que
sea, le faltó añadir.
En su intervención también abordó un tema bien
conocido en la empresa radicada en Ferraz, el de la prostitución, a
menudo embozado bajo el clásico recurso de «la sobrina». Su conclusión
fue que el meretricio, los servicios sexuales remunerados si nos ponemos
exquisitos y mercantilistas son «la forma de patriarcado más aberrante». Nada
dijo, sin embargo, de figuras tan añejas como la alcahueta o la
afrancesada madame, ambas encarnadas por miembros —miembras,
según el neologismo acuñado por Bibiana Aído— de la especie femenina
alumbrada en El Escorial.
Para rematar su intervención, Redondo acusó del origen
de la desigualdad que le ha obligado a enmendar la plana a Linneo a
construcciones «filosófico-religiosas» que han utilizado trucos como el de «la
costilla de Adán» para subordinar a la especie femenina, marginada desde
tiempos del Génesis hasta hoy. Un recurso costillar que choca con la idea que
tiene de las sociedades prehistóricas, que considera paritarias. Antes de
abandonar la sala y poner patas arriba una taxonomía que se creía
asentada, Redondo arremetió contra el reggaetón por su contenido
sexualizado y machista. No lo tuvo, sin embargo, para comentar el
comportamiento, yo diría que algo sexualizado, de esas mujeres que acudieron
solícitas a la Casita de Bad Bunny.
La catarata de memeces desencadenada por la ministra no tendría más transcendencia si no fuera porque
ella y su ministerio constituyen una referencia para muchas mujeres que creen
en la lucha de sexos, fantasía que impide ir a la raíz de la violencia que
sufren muchas de ellas.
Sea como fuere, la industria sexista nos sigue
proveyendo de disparates metafísicos como el brotado del caletre de
Mayte Gómez Molina, escritora que afirma que «cuando miras a otra mujer y
piensas que está gorda, en realidad es un hombre el que está mirando a través
de tu propia cabeza».