Publicaciones de las vivencias de un globero bloguero, hombre (es decir, XY) blanco, heterosexual, católico, donante de sangre y aficionado a montar en bici.
En esta página de mi cuaderno comento la salida del domingo, 21 de JUNIO de 2026.
Mañana de primavera, ya con temperaturas altas, para hacer ejercicio al aire libre.
En el video trato la salida del día y noticias de la semana.
VIDEO DE LA JORNADA
Minuto 0:45 Saludos y conmemoración del XXII domingo del tiempo ordinario.
Minuto 2:50 Crónica de la salida.
Minuto 8:53 introducción a lo asuntos de actualidad.
Minuto 13:20. El juez Peinado escribe en sus resoluciones que prohibida la salida de España de Begoña Gómez, esposa del presidente Pedro Sanchez, por riesgo de fuga y que los policías que la escoltan podrán colaborar en su huida. Reacciones en contra y reacción de Federico Jiménez Losantos.
Minuto 27:00 Mención de la mala calidad de imagen del video de este dia. Despedida y cierre.
Al parecer, todavía no hemos escarmentado con el Caso Zapatero,
ese bobo solemne que iba de inocente idealista y que, como cabía inferir de
todas sus fechorías políticas, era un sucio corrupto de alcance universal. El desencanto se ha producido al descubrirse los joyones de su caja fuerte, pero, por obsceno que sea ese hallazgo, peores son los jalones
de sus siete años en la presidencia del Gobierno, del 11M a la rendición ante
la ETA, y de forzar un nuevo Estatuto anticonstitucional en Cataluña a la
reapertura de la Guerra Civil promulgando la Ley de Memoria Histórica. Estos sí
son crímenes, mucho más graves que robar: son un abuso de poder para destruir la nación
española y lo hizo desde la
presidencia del Gobierno español. Y aún peor es que su fortuna la haya hecho
sirviendo al régimen genocida de Caracas, al que justificaba mientras se
forraba con millones de dólares ensangrentados. Ese sicariato de lujo es de
auténtica cucaracha. Bambi no sólo mató a su mamá, como dice Javier Somalo, es un
arma de exterminio de miles y miles de criaturas que sólo querían vivir en su
rincón del bosque.
¿Y cómo es que nadie había perseguido a Zapatero, pese a que en
su gobierno florecían fortunas como la de su ministro José Bono? Porque al
frente de la fiscalía general del Estado estaba su gran amigo y cómplice Cándido Conde Pumpido, y porque en el ministerio del Interior imperaban las cloacas
policiales de Rubalcaba, más las cloacas judiciales de Garzón. En la grabación de la marisquería Rianxo, la de la "información vaginal / éxito asegurado",
Villarejo, El Gordo, JAG y compañía, brindaban con Balta y Lola, futura
Ministra de Justicia y fiscal general del Estado, que ocupó el sillón de Balta
y la morcilla de De Prada en la sentencia de Gurtel. Como la estadía de Jorge Fernández Díaz en el ministerio del Interior no trajo ni un intento de limpieza
de las cloacas, letrinas y sentinas policiales, como demuestra el caso Kitchen,
los que hacían toda clase fechorías con Zapatero las hacen con Sánchez. ¿Y
alguien puede sorprenderse de que se corrompan? ¡Pero si vienen corrompidos de
fábrica! ¡Desde hace décadas!
Los sindicatos policiales
deben ser prudentes
Por eso, cuando Peinado argumenta que los policías que escoltan
a Begoña Gómez podrían no impedir su huida ante el temor de ir a la cárcel,
sino, cumpliendo órdenes superiores, ayudarle a escapar de Soto del Ferraz,
podría haber añadido: dados
los antecedentes de diversos cuerpos policiales que han incurrido en flagrantes irregularidades, cuando no
en claros delitos, obedeciendo a sus superiores, como en el caso de Leire Díez
y las cloacas.
Del autor. . Se dirá
que el juez Calama ha argumentado lo contrario en el Caso Zapatero, pero podrá contestarse que es un argumento del todo
insostenible, con el triple precedente del caso Puigdemont. En su día se le
dejó escapar en el maletero de un coche, y estando en busca y captura, se le
dejó entrar de nuevo en Barcelona y a continuación se le dejó salir. En todos
los casos, por orden de sus superiores en cuerpos encargados de hacer cumplir
la Ley, desde el CNI a los Mozos de Escuadra, pasando por la Policía Nacional y
la Guardia Civil, donde no todos han sido siempre ejemplares como la UCO.
Recordemos los "pata negra" de Roldán, escoltas de sus fechorías.
Y en la Policía nacional, un solo caso de la UDEF no puede
borrar el cúmulo de arbitrariedades escandalosas, siempre por órdenes
superiores. No olvidamos la detención ilegal, en rigor, secuestro, de Nacho
Cano y una docena de jóvenes mexicanas para hacerles declarar que había abusado
de ellas, sexual y laboralmente. Se atribuyó esa arbitrariedad al Carba, de la comisaría de Leganitos, y el caso sigue a la espera de
resolución judicial, pero seguro que obró por órdenes superiores.
El precedente de la toma
policial de la Plaza de Castilla
Y, sobre todo, tampoco cabe olvidar, hablando de Begoña
Gómez, las movilizaciones, al modo militar de docenas, si no cientos, de policías en la Plaza de
Castilla, para proteger la llegada de la señora del Presidente, que luego
entraba por el garaje. Si Peinado ha presenciado esas hazañas de la policía,
¿cómo no iba a actuar con la cautela necesaria para asegurar la acción de la
Justicia? Los sindicatos policiales, que sin duda buscan limpiar el cuerpo,
deberían ser más prudentes al defender a todos sus compañeros. A todos, todos,
no.
En esta página de mi cuaderno comento la salida del domingo, 14 de junio de 2026.
Por un problema técnico no hay video, sin embargo sí hay un audio de la crónica de la jornada y dejo mapas, planos y fotos.
AUDIO DE LA JORNADA
FOTOS, MAPAS Y PLANOS.
La hipocresía de las joyas
de Zapatero
¿En serio se puede considerar “contrabando”
aceptar un regalo personal y llevártelo a tu casa? ¿De verdad hay que
declarar todos los regalos que se reciban?
Fuente: Ministerio de Industria, Turismo y Comercio
(2008).
12 de junio de 2026 22:44 h
Actualizado el 13/06/2026 05:30 h
Junio de 2008. Apenas llevo 3 meses como ministro de
Industria, Turismo y Comercio (además de Energía y Telecomunicaciones), pero
la agenda es enloquecida. Mi colega, el ministro de Asuntos Exteriores (MAE)
español me pide que vaya a Arabia Saudí el fin de semana, para asistir a una
reunión internacional de ministros de energía en Jedah. No era un viaje
previsto en la agenda, era fin de semana y me resistí porque mi equipo estaba
muy tensionado. El ministro me insistió, porque se trataba de un deseo personal
del rey Abdalá, importante para las relaciones de Estado y me ofrecía uno de
los Falcon para ese viaje, poder estar de vuelta el domingo por la noche y no
tener que alterar más la agenda. Y allá que nos fuimos.
El rey, en efecto, estaba muy contento con mi
presencia y, cuando íbamos a despegar de vuelta, un emisario real trae a pie
de pista un regalo envuelto en papel de seda. Se trataba de una bonita
cartera de piel. Como yo tenía varias, le ofrecí el regalo a los miembros de
mi equipo, que se habían sacrificado tanto o más que yo con este viaje. El
asesor que se quedó con la cartera, cuando ya estábamos en vuelo, descubrió
que la cartera no estaba vacía. Contenía diversas joyas: una pulsera, unos
pendientes, un anillo, todos de esmeraldas y brillantes, así como un reloj de
brillantes. Todos ellos aparecen en la foto que encabeza este artículo.
Nuestro avión aterrizó en el aeropuerto militar de
Torrejón, donde me esperaba el coche oficial, también a pie de pista, para
trasladarme a mi domicilio, pues ya era una hora bastante intempestiva. Pedí
a mi equipo que las joyas las llevaran al Ministerio al día siguiente, para
ver qué hacía con ellas. Y ahí surgió el debate. Mi equipo estaba dividido
sobre qué hacer con el obsequio, las secretarias me señalaban que todos los
ministros se llevaban sus regalos, pues eran personales.
Consulté a mi oficiala mayor, la recientemente
fallecida Laura Morso, que me indicó que lo habitual era que los obsequios se
los quedaran los ministros, pues se trataba de regalos a la persona y, más en
mi caso, cuyo motivo era satisfacer un empeño personal del monarca saudí. Me
dijo que no había un protocolo establecido, que no se trataba de renta en
especie, porque no era remuneración por ningún trabajo (los ministros nunca
cobramos por ningún servicio, dentro o fuera de España), por lo que no se
tenía que declarar y que era una decisión personal mía.
Nunca pudimos sospechar el valor de esas joyas, a
nadie se le ocurrió pedir una valoración a Ansorena ni a ningún joyero. Tampoco quise elevar el
tema al resto del gobierno y, discretamente, mandé construir una vitrina en
la sala de espera de las visitas al Ministerio, donde iríamos colocando todos
los regalos de un cierto valor y ahí siguen, propiedad de Patrimonio Nacional
y convenientemente registrados.
Nunca he considerado que dejarlos en el Ministerio
en vez de llevármelos a mi casa, fuera una decisión “moralmente superior”.
Detesto la moralina puritana que se ha instalado en nuestro país y nunca he
sacado pecho de este gesto. Tampoco lo he mantenido en secreto, pues las
joyas están a la vista del que quiera verlas. He guardado un discreto
silencio sobre este episodio hasta hoy, en que ya no puedo soportar más las
barbaridades que se están diciendo, en medios y redes, sobre las joyas
encontradas en el registro del despacho profesional de Zapatero.
Me repugna escuchar que las joyas estaban “ocultas”.
Curioso lugar para “ocultar” unas joyas: guardarlas en un despacho. Siempre
he considerado “ocultar” el dárselas a otra persona, enterrarlas, esconderlas
en un altillo o, si me apuran, llevarlas a una caja de un banco. Pero
¿tenerlas a la vista en una caja fuerte de un despacho es “ocultar”? Es el
lugar habitual para guardar, y eso es lo contrario a “ocultar”.
Lo segundo que me repugna es apelar al “origen
turbio” de las joyas. No hay ningún origen turbio. No lo hubo en mi caso y,
con toda seguridad, no lo habrá en el caso de Zapatero. Se tratará de un
regalo de algún país árabe con motivo de alguno de sus viajes. En cuanto vi
sus fotos en la prensa, por cierto, un secreto revelado a toda la población,
pese a tratarse de muchas joyas familiares, violentando su derecho a la
privacidad, vi que algunas de ellas guardaban una semejanza con las que yo
había recibido en 2008 y que adjunto en la foto. Ni turbio ni remuneración
por ningún servicio.
Y lo tercero que más me repugna es la hipocresía de
la clase política española con respecto a este tema. Sobre todo, del Partido
Popular, que ha gobernado 15 años en España, algunos de ellos con importantes
negocios bilaterales con Arabia Saudí, como, por ejemplo, el AVE de La Meca a
Medina. ¿Es que hemos sido Zapatero y yo los únicos ministros, presidentes de
gobierno, alcaldes o presidentes de comunidades autónomas que hemos recibido
joyas o regalos valiosos de los países árabes? Por mis sesgos cuantitativos,
sé que la probabilidad de ese suceso es cero. No hemos podido ser los únicos.
Por otra parte, ¿en serio se puede considerar “contrabando” aceptar un regalo
personal y llevártelo a tu casa? ¿Por qué no se ha llenado entonces la
vitrina ya habilitada en el Ministerio? ¿De verdad hay que declarar todos los
regalos que se reciban? Es posible que en la actualidad lo sea, lo
desconozco, porque llevo 15 años fuera de la política. Pero no lo era en
2008. E insisto, no me parece “moralmente superior” el dejarlo en una vitrina
en el ministerio correspondiente. Es una opción personal tan aceptable como
la otra.